El muro tiene que caer: Biden tiene que restaurar la frontera con urgencia
Center for Biological Diversity

En la frontera con México, hemos visto algunos de los efectos más devastadores de la administración Trump. Ha completado más de 415 millas de nuevas barreras y refuerzos, usando fondos robados a las Fuerzas Armadas y destruyendo comunidades, hábitat y parajes silvestres.

Trump anuló protecciones culturales y ambientales para construir su muro y ha permitido la destrucción de terrenos tribales además de cementerios sagrados de la Nación Tohono O’odham. Para construir el muro, su administración usó una parte obsoleta de la Ley Real ID para saltarse leyes como la de Agua Limpia, la de Política Ambiental Nacional, la de Aire Limpio, la de Especies en Peligro, y la de Protección de Tumbas y Repatriación de Indígenas Americanos, la cual protege la herencia cultural de las tribus. Este es el mayor abuso desde que se aprobó la Ley Real ID.

Esta anulación de leyes ambientales y de salud pone en peligro el sustento de los residentes de la frontera y los hace aún más vulnerables a injusticias ambientales. La agenda promilitarización y antiinmigrante de la administración Trump inflige un enorme daño a las comunidades que viven en armonía con nuestros vecinos del sur. En nombre de los derechos humanos y ambientales, la administración Biden tiene que reparar el daño y restaurar los terrenos fronterizos.

El muro no es solo un símbolo de las políticas racistas de Trump. También inflige un daño irreparable al medio ambiente. La construcción de nuevas barreras ya ha destrozado algunos de los parajes más biológicamente diversos de Norteamérica. Ese muro pone aún en más peligro a 100 especies vulnerables. Ya nos encontramos en una extinción masiva en el planeta Tierra, la primera causada por el ser humano. Construir muros que destruyen hábitat es lo opuesto a lo que deberíamos estar haciendo para evitar más devastación.

Las barreras fronterizas bloquean la migración de la vida silvestre, causa inundaciones y daños a los terrenos públicos —incluyendo refugios y áreas silvestres, y bosques nacionales. En Arizona hemos presenciado el empeoramiento de las inundaciones y las muertes de inmigrantes en su intento por cruzar la frontera. Ya estamos viendo cómo barreras construidas bajo Trump están colapsando. Estas barreras artificiales en medio de parajes y ecosistemas que en su día fueron silvestres significan un verdadero peligro para las comunidades fronterizas.

Instamos al Presidente-Electo Biden a cumplir con su promesa de acabar con los contratos de construcción del muro y suspender con las anulaciones de protecciones ambientales y culturales de Trump. Biden tiene que ordenar al Cuerpo de Ingenieros del Ejército y al Departamento de Seguridad Nacional cancelar todos los contratos y anulaciones emitidos desde 2005. Solo se trata de deshacer las dañinas decisiones de Trump y debe ser una prioridad absoluta.

La administración Biden tiene que trabajar con estos grupos migratorios y fronterizos para asegurarse de que no se dañen más a estas vibrantes comunidades culturalmente ricas. Esto requerirá que la administración Biden vaya aún más allá. Tiene que derribar las barreras existentes que han diezmado y continúan dañando hábitat, personas y terrenos públicos. El Programa de Terrenos Fronterizos del Sierra Club quiere soluciones verdaderas a estos retos en el Suroeste. La administración Biden tiene que abordar una reforma migratoria justa y equitativa con una vía a la ciudadanía que solucione las causas fundamentales de los complejos problemas fronterizos. Estos primeros pasos deben ser una prioridad en los primeros 100 de su presidencia.

Ecocentro


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Dan Millis
Dan Millis

Dan Millis is the Sierra Club Borderlands Campaign coordinator. Dan Millis es el coordinador de la campaña Sierra Club Borderlands.

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